Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

 


 
EL QUE ME AMA, CUMPLIRÁ MI PALABRA
Comentario a Juan 14,23-29, evangelio del 6º domingo de pascua, 9 de mayo del 2010
Carlos Pérez Barrera, Pbro.
 
     Existen muy diversas maneras de mostrar el amor por una persona, lo vamos a ver mañana 10 de mayo con cada una de nuestras mamás: les vamos a regalar flores, tanto a las vivas como a las difuntas; les vamos a llevar "Las mañanitas”, sobre todo la muchachada; algunos, los que tienen con qué, les darán costosos regalos, otros no tendremos más que algún presente barato pero significativo, más que monetario; todos, eso espero, tendremos para ellas un abrazo, un beso, otras muestras de cariño, la simple visita y la conversación, la comida juntos. Con todo esto lo que buscaremos será complacerlas, no complacernos a nosotros. Y ellas nos dirán, si me amas, sé buen hijo, ése es mi mejor regalo.
     Hay pues muy diversas muestras de amor. También entre los novios, hay quienes se piden un prueba de amor, y muchas veces se trata de un engaño.
     En este mismo sentido, Jesucristo, nuestra persona más amada, lo decimos como verdaderos discípulos, también, pero sin engaños, nos pide una muestra de amor muy particular: "el que me ama, cumplirá mi palabra”. Dicho de esta manera, suena muy bello lo que nos está pidiendo nuestro Señor. No lo sentimos como un imperativo, una obligación que nos llega desde arriba. Nos lo pide simplemente como una muestra de amor. Y se siente como quien deja plena libertad para irse o para quedarse: si no me aman, no cumplirán mis palabras. Por eso no nos cansamos de insistir: cumplir el evangelio es cosa de enamorados. Ahí está María Magdalena, que siguió a Jesucristo hasta la muerte; ahí está el discípulo amado, ese personaje misterioso que se recostó en el pecho de Jesús y llegó con él hasta la cruz, y ahí encontramos también a su madre. A todos ellos los vemos acogiendo en su corazón todas las enseñanzas y toda la vida del Maestro.
     ¿No nos reconocemos también cada uno de nosotros en estos personajes amantes de Jesús? Si es así, quiere decir que estamos dispuestos a cumplir con esa Palabra que amorosamente Jesucristo nos ha regalado y que encontramos en los santos evangelios. Si de veras amamos a Jesús, le estaremos dedicando un tiempito cada día, o un buen tiempo semanal a estudiar los evangelios, y a ponerlos en práctica en nuestra vida cristiana.
     Esta palabra de Jesús que encontramos en los santos evangelios, no es una palabra que haya quedado en el pasado, es una Palabra dinámica, actual, que continúa iluminando nuestra vida, que sigue salvando. La fuerza actualizante de esta Palabra es el Espíritu Santo. Jesucristo cuidó bien de que sus palabras no fueran a quedar encerradas en un libro de historia, por ello nos concedió su santo Espíritu, para que él nos recuerde las enseñanzas de Jesús, y las siga haciendo aparecer siempre nuevas.

Copyright © 2017 www.iglesiaenchihuahua.org by xnet.com.mx
Mapa del Sitio | acceso |