Maximino Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación     


22 de junio 2010
La Suprema Corte y la píldora RU-486
Por DIZÁN VÁZQUEZ
El pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación validó el pasado 27 de mayo la Norma Oficial Mexicana NOM-o46-ssa2-2005, que emitió la Secretaría de Salud federal desde el día 16 de abril de 2009, por medio de la cual se estableció que todas las clínicas y hospitales del país –estatales y federales- están obligadas a ofrecer la píldora RU-486, conocida como "píldora del día siguiente”, a las mujeres que hayan sido víctimas de una violación.
La validación de la Suprema Corte fue una respuesta a la controversia presentada ante la misma por el gobernador de Jalisco, Estado en el cual se ha legislado el respeto a la vida humana desde el momento de su concepción.
La discusión ética sobre la píldora del día siguiente se basa en sus efectos anticonceptivos y abortivos. Pero la valoración ética es muy diferente si se trata de un anticonceptivo o de un abortivo, y es en este aspecto en el que me voy a centrar.
En el caso de que se considere abortiva, cosa no que no presenta ninguna duda desde el punto de vista científico, la discusión se ubica entre quienes tienen una posición contraria al aborto y quienes la tienen favorable a que éste se permita.
En una perspectiva contraria al aborto, y dado que la píldora impide la implantación del embrión en la matriz, y por tanto lo elimina en caso de que haya habido fecundación, el problema ético se centraría en saber si el embarazo se considera tal desde el momento de la fecundación o a partir de su implantación en el endometrio. Es decir, si hay verdadero aborto al suprimir el embrión en esa primera etapa.
Si hay verdadero aborto, es decir, si el embrión ya se considera humano antes de su implantación en la matriz, para la Iglesia católica no hay ninguna duda: la píldora es rechazable por ser abortiva, al menos potencialmente. El aborto es equiparable a un homicidio, con el agravante de que la víctima es un ser inocente e indefenso.
Ubicado el aborto en el rango del homicidio, la Sagrada Escritura es muy clara: "No matarás” (Ex 20, 13), y prohíbe específicamente quitar la vida al inocente y al justo (Ex 23, 7). Este mandamiento no sólo no fue abolido por Cristo sino confirmado (Mt 5, 21-22; 19, 16-18).
La Biblia obviamente no se plantea el problema científico sobre el momento en que comienza una vida humana, pero sí habla de personas que tienen conciencia de ser tales desde el momento de ser concebidas y durante la gestación:
"Yo soy culpable desde que nací,
pecador desde que me concibió mi madre” (Sal 51, 7. Ver también: Sal 139, 13.15; Job 10, 11-12; 2Mac 7 22).
Y sobre todo, considera la aparición del Mesías en el mundo no desde su nacimiento sino desde el momento de su concepción: "Concebirás y darás a luz un hijo, al que pondrás por nombre Jesús” (Lc 1, 31). Y a María, que estaba encinta, Isabel la saludó como "la madre de mi Señor” (Lc 1, 43). Como expresión de esta convicción, la Iglesia celebra la fiesta del Verbo Encarnado, es decir de su concepción, desde los primeros siglos.
La ciencia ha corroborado estas afirmaciones de la Biblia y esta persuasión de la humanidad de todos los tiempos. Uno de los científicos que más han esclarecido esta realidad humana desde el momento de la concepción es Jérôme Lejeune (1927-1994), padre de la genética moderna, fundador de la citogenética o estudio de los cromosomas, uno de los descubridores de la causa del síndrome de Down y de los gemelos monocigóticos o idénticos. Es una delicia leer a Lejeune hablando de la vida en esos primeros estadios.
Si la píldora Ru-486 es abortiva o no, eso no lo pueden decidir los ministros de la Suprema Corte, como pretenden en su reciente fallo, sino que deben atenerse a lo que dice la ciencia. Tampoco la Iglesia puede decidir sobre una cuestión científica, pero ateniéndose a lo que la ciencia ya estableció, ella simplemente aplica el mandamiento "no matarás” a la supresión del óvulo recién fecundado.
Creo que el fallo de la Suprema Corte es ambiguo, pues si lo que pretenden los ministros es aprobar la distribución de la píldora SÓLO en casos de violación en un plazo muy restringido, no estarían más que favoreciendo la posibilidad del aborto en uno de los rarísimos casos en que éste no es penalizado, lo cual, aunque es inmoral, queda reducido a casos rarísimos y muy lejos de la extensión que los partidarios del aborto pretenden darle a éste.
Pero de acuerdo con las notas de prensa, los ministros en su discusión se escudaron en una posición de duda respecto a dos cuestiones que no son ellos los que deben decidir, sino la ciencia, entonces se estarían extralimitando en sus atribuciones y decidiendo por decreto en algo tan grave como la vida humana. Esas dos cuestiones son: 1ª Si el ser concebido ya es humano desde el momento de su concepción, y 2ª Si la píldora RU-486, es o no abortiva en caso de que haya habido concepción de un nuevo ser. La postura de la Suprema Corte es, pues, abortista, por algo, quienes echaron las campañas al vuelo por fallo fueron los grupos abortistas, que ven en ella un nuevo paso hacia el pleno cumplimiento de su propia agenda. (dizanvaz@hotmail.com).
Junio 2010.
 

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